lunes, octubre 08, 2007

La visión determina el vínculo

Hace no mucho asistí a una conferencia de una persona, versada en técnicas de recursos humanos y liderazgo. En un momento mencionó una frase que yo conocía de otra manera y que, si bien es un poco "dura", es también muy precisa:
La visión determina el vínculo.

En conversaciones posteriores con una cliente, y refiriéndonos a este tema, me dijo la misma frase pero en inglés, y en una forma más didáctica, aunque un poco más larga:
Change the way you look at things, and things will look different (cambia la manera en que ves las cosas, y las cosas se verán diferentes).

Esto habla del gran poder que tiene la mirada (visión) de uno mismo sobre todo lo que a uno lo rodea, incluyendo a las personas que nos rodean (vínculos).

Tener "fe" en una persona, puede serle de gran ayuda. Pero si esa "fe" es tan grande que impide el aprendizaje y los logros, entonces habrá resistencia y conflicto. Es una fe demasiado ruda, demasiado absorbente. Son los padres diciendo "lo hicimos porque queremos lo mejor para vos" o el jefe diciendo "tuve que poner la cara por vos y así me agradecés".

No tener fe en una persona, puede serle de gran ayuda (!). Efectivamente, esa persona no tendrá nada fácil y tendrá que esforzarse y su aprendizaje se verá estimulado. Pero si esa "falta de fe" es demasiado grande que impide que dicho aprendizaje se vea alternado por logros, entonces la carga será demasiado pesada y llevará a la frustración. Es el caso del jefe despreciando, llegando a decir "no te veo jamás liderando un grupo" o "siempre supe que ibas a cometer estos errores llegado este momento".

Ambas visiones del vínculo (demasiada fe, o demasiado poca fe) configuran el fracaso, evitable solamente en aquellos casos que la discípula es excepcional. Qué hacer cuando la fe es demasiada? Qué hacer cuando la fe es demasiado poca?

Demasiada fe
Tomar distancia. No tomar partido. No hacer favores, reubicar, dinamizar, cambiar, ocuparse más de los propios asuntos.

Demasiado poca fe
Tomar distancia. No tomar partido. No hacer favores, reubicar, dinamizar, cambiar, ocuparse más de los propios asuntos.

Parafraseando al tío Ben (el malogrado tío bonachón de Peter Parker en "El Hombre Araña"):
A grandes poderes, grandes responsabilidades

Y sí, o no sabían? Somos todos Peter Parker.