Es como que una pequeña empresa crece, y evoluciona: puede evolucionar y crecer, hasta llegar a ser una corporación.
Y entonces qué? Se acabó todo? No: es que como el yin implica el yang, los pequeños emprendimientos implican corporaciones y viceversa.
Una corporación madura lleva a personas de libre espíritu a querer formar sus propias empresas. Porque la corporación, a pesar de su grandeza, no les da más que una parte del todo. Cuando esa parte no conforma, y la persona comprende que el dinero está sustituyendo aquello que falta, se transforma en emprendedor y se eyecta para formar nueva pequeña empresa con su propia cultura.
Ahora bien, eso no quiere decir que su empresa no lleve el germen de la corporación anterior. De hecho, la mayoría de los emprendedores suele irse de la corporación llevándose recursos de manera ruda. Y si, luego de 10 o 20 años su emprendimiento se transforma en una corporación, probablemente sea muy parecida a la corporación de la que huyó originalmente.
Hay 2 diferencias:
- Él/ella sería fundador y CEO y uno de los accionistas individuales mayoritarios
- La cultura corporativa habrá sido entonces su responsabilidad
Porque como dice el dicho “preferible ser cabeza de gallina que cola de vaca”. Aunque la mayoría sea cola de vaca, a nadie le gusta decirlo. Por eso el proverbio es en un solo sentido. Pero el otro sentido está implícito.

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